LITERATURA >

Benavides, el héroe desconocido

Jesús Villanueva, con su reciente novela, 'La cruz de plata'. / FRAN PALLERO

Jesús Villanueva, con su reciente novela, ‘La cruz de plata’. / FRAN PALLERO

J. F. J. | Santa Cruz de Tenerife

Hace apenas 12 años que se puso por primera vez delante de una hoja en blanco. Fue para escribir un poema dedicado a su hija Anna, que entonces tenía dos años. Jesús Villanueva, de profesión “pequeño empresario sufridor”, como él mismo se define, es hoy uno de los referentes de la novela histórica hecha en Canarias. Tras el éxito de su primera publicación, El fuego de bronce, ahora presenta La cruz de plata, de la que ya ha agotado la primera edición.

La obra, con distribución nacional a través de la editorial Libros Libres, gira en torno a la figura de Antonio Benavides González, un ciudadano de La Matanza apenas conocido entre sus paisanos canarios y del que ni siquiera existe un retrato o foto que permita ponerle rostro. Pero, según Jesús Villanueva Jiménez, con sobrados méritos a sus espaldas como para ocupar un lugar entre “los grandes de la historia”. Lo explica con una sentencia: “Si no llega a ser por él, hoy no existiría la dinastía de los Borbones”.

La novela transcurre en el siglo XVIII, entre el Caribe y España, siguiendo en todo momento los pasos del general Benavides, desde sus años como capitán general y gobernador de la Florida de Veracruz y Yucatán hasta su retorno a Madrid y su etapa final en la Isla. Villanueva Jiménez expresa una fascinación absoluta por el personaje. Lo describe como un “aventurero, leído y mitad monje, mitad guerrero”.

“Si hubiese nacido en cualquier parte de Inglaterra, seguro que tendría un gran monumento, una plaza y hasta una universidad con su nombre”, dice. Aquí, en cambio, solo existe una calle con su nombre en Santa Cruz y otra en su pueblo origen, La Matanza. Para hallar información sobre el personaje tuvo que bucear en los archivos de la parroquia matancera de San Salvador, donde encontró su partida de nacimiento, y recurrir al único trabajo biográfico sobre él del que hay constancia, obra de Bernardo Cólogan en 1975. También se ayudó de investigaciones más contemporáneas como las que firmaron Agustín Millares o Ana Pérez Álvarez.

Con todas esas averiguaciones, y mucha inspiración imaginativa, Villanueva Jiménez construye una novela de más de 600 páginas, con la que el lector puede hacerse una idea de cómo era la sociedad de la época. “Hablamos de la Guerra de Sucesión, de la Guerra del Asiento y de la gente en general de aquella América española de principios del siglo XVIII”. El hilo conductor es el intenso viaje vital de un joven del norte de Tenerife que con 21 años decidió enrolarse en el ejército y que no regresó a su tierra hasta ser un septuagenario, para acabar sus días en una modesta habitación en el Hospital de los Desamparados, sin esposa ni hijos conocidos.

En el camino, sus combate por toda Europa; sus más de 30 años en América; episodios únicos como cuando plantó cara a los crueles piratas del Caribe y contribuyó a pacificar a los apalaches; o el papel decisivo que jugó en la vida del rey Felipe V, evitando que la perdiera en una de las batallas más sangrientas de la Guerra de Sucesión. ¿Cómo? “Eso lo cuento en el libro”, dice el autor, que mientras apura la etapa de promoción de esta, su segunda publicación, ya tiene en el horno el que será su siguiente proyecto literario.

“Disfruto mucho escribiendo, aunque más del 50% del tiempo me lo paso leyendo e investigando. Tengo otra novela escrita, que publicaré más adelante, sobre la Antigua Roma. He leído mucho y sé bastante del tema; me encanta. Será una historia novelada sobre un hecho concreto del que no ha escrito nadie hasta ahora. El título me lo reservo todavía. Me gusta la novela y me gusta la historia. Esto es una vocación. Tardía, pero una vocación”.