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Leyendecker repite como única galería canaria en ARCOmadrid

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Obra de Michael Cline incluida en la feria. | DA

Estand de la Galería Leyendecker en la 35 edición de la feria de ARCOmadrid. | DA

Pintura de Richard Mosse presente en Madrid. | DA

J. F. J. | Santa Cruz de Tenerife

La nueva edición de ARCOmadrid abrió ayer al público en IFEMA con una representación canaria de mínimos. De las 218 galerías participantes, solo Leyendecker tiene su sede en las Islas, en la santacrucera Rambla de Pulido. El coste de la insularidad, traducido tanto en la alta inversión del traslado como en la falta de ayudas institucionales, hace imposible para la generalidad de las salas privadas canarias estar presente en la feria del arte más importante del país. Es la tónica desde hace años, con la única excepción de Leyendecker que, edición tras edición, no se ha perdido ninguna de las 35 convocatorias de ARCOmadrid.

Esta vez acude con obras de cinco artistas internacionales: Ángel Otero (Puerto Rico), Richard Mosse (Irlanda), James English Leary (Estados Unidos), Michael Cline (Florida) y Gianfranco Foschino (Santiago de Chile). “ARCO tiene mucho interés en el arte español, pero la única manera de subsistir para una feria de arte es que sea internacional”, señaló ayer el director de la feria, Carlos Urroz.

En activo desde 1979, Leyendecker es una galería especializada en arte contemporáneo y movimientos de vanguardia, con especial atención al mercado americano y europeo. En 2002 vendió un importante lote de sus obras al Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas, tras la negativa de TEA Tenerife Espacio de las Artes a invertir en esta compra. El director de la sala es Ángel Luis de la Cruz.

El mayor centro de negocio artístico
ARCO reportó más de 100 millones de euros el año pasado a la economía española, habida cuenta de que el evento acapara el 60% del total de ventas generadas en ferias de este tipo en todo el país. Este año dispone de un presupuesto de 4,5 millones de euros, similar al de la edición anterior, de los que un tercio (1,5 millones) se destinarán a promoción y desarrollo de negocio, con un incremento del 30% en el número de invitados, hasta un total de 300 coleccionistas de 33 países y 285 profesionales de 41 nacionalidades. Los responsables ejecutivos de la feria, sin embargo, consideran que el apoyo institucional que reciben sigue sin estar a la altura. Tanto su director, Carlos Urroz, como el presidente de IFEMA, Luis Eduardo Cortés, coincidieron ayer al afirmar que “se puede hacer más” por apoyar un evento como este. Urroz manifestó que “lo deseable sería que hubiese un IVA reducido” para todos los ámbitos de la Cultura y que, además, fuese “uniforme en toda la Unión Europea”. “Lo decimos todos todo el tiempo, nos encantaría que nos hicieran caso y lo celebraríamos mucho. Hay que hacer más y destinar más dinero y esfuerzo a la cultura”, añadió. “Si fuese por nosotros, eliminaríamos el IVA, pero la cultura depende de todos nosotros. No cojamos un paquete y se lo coloquemos a una administración. Lo importante no es decirle a la administración que resuelva los problemas. La administración lo que debe es no poner cortapisas”, apuntó Cortés.