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Unos segundos de fama

Jonathan Rodríguez estuvo tres meses dejándose crecer la barba para su papel en la película de Riddley Scott. / CEDIDA

Jonathan Rodríguez estuvo tres meses dejándose crecer la barba para su papel en la película de Ridley Scott. / CEDIDA

KAREN ESTÉVEZ | Santa Cruz de Tenerife

Ciento seis minutos dura el remake de la película Furia de Titanes (2010), de Louis Leterrier. Mientras que la segunda parte de este filme, Ira de Titanes (2011), solo tiene una duración de 99 minutos. A todo gas 6 (2011), del director Justin Lin, alcanza los 130 minutos. 151 minutos, Exodus: Dioses y Reyes (2014), de Ridley Scott.Y para diciembre de 2015 podremos disfrutar de los 121 minutos del último largometraje de Ron Howard, In the heart of the sea (En el corazón del mar). Todas estas superproducciones de Hollywood tienen dos cosas en común; por un lado, han sido rodadas en mayor o menor medida en algún paraje de las Islas y, por otro lado, son cientos los canarios que aparecen en ellas.

Es el caso de los actores tinerfeños Najor Abassi y Jonathan Rodríguez. Ambos tuvieron un papel destacado en el rodaje de Exodus: Dioses y Reyes, que tuvo como escenario la isla de Fuerteventura (además de otras localizaciones). Abassi tenía un papel de “figuración especial”, es decir, un extra con primeros planos. Hacía de granjero. Mientras que Rodríguez dio vida a Tribesman, un asesino que recibe la orden de acabar con la vida de Moisés. Gracias a este personaje consiguió compartir una escena con el protagonista del filme, Christian Bale. Najor y Jonathan son, en definitiva, dos afortunados que lograron hacer realidad el sueño de miles de personas: conquistar unos segundos de fama en la gran pantalla.

Estos intérpretes no fueron los únicos. El estudio anunció los castings en Almería -donde también se rodaron algunas escenas- y Fuerteventura para buscar unos 4.500 extras. “Un buen porcentaje de los que actuaban, de los que estaban en la producción y de los que organizaron el catering eran isleños”, subraya Rodríguez. “Eso nos hacía sentir más cómodos”, completa Abassi. Este último se enteró del casting a través de Facebook. “La prueba consistía en realizar dos demostraciones ante cámara. Al par de semanas de enviar los vídeos me contestaron de Volcano Films -empresa canaria que se encargó de los castings- para darme la buena noticia”.

Por su parte, a Jonathan Rodríguez, que vive en Madrid, le llamaron para que se presentara porque su perfil encajaba en la descripción del personaje. “Lo tuve que grabar aquí y enviarlo por Internet. No fue presencial”. Más de 300 personas pretendieron su papel.

“Después de pasar el casting, me pidieron que me dejara crecer la barba durante tres meses”, rememora el que encarnó a Tribesman. “Llegado el momento, el equipo de producción me dio de alta con el régimen de artista. Aunque no está mal pagado, para ser una gran producción, me esperaba algo más”. Un trabajo, que según los medios de comunicación de Almería, estaba recompensado con unos 80 euros por dos días de rodaje, además de los ingresos indirectos por alojamiento, viajes o restauración. “Estuve un día grabando, pero me pagaron tres. Primero fue la prueba de vestuario, al día siguiente fue el maquillaje y el rodaje y el tercer día era libre”, detalla Abassi. Por su parte, Jonathan Rodríguez estuvo ensayando durante dos días con dobles especialistas en escenas de riesgo. Su trabajo duró unos 9 o 10 días.

Najor Abassi después de pasar horas en maquillaje durante el rodaje de 'Exodus'. / CEDIDA

Najor Abassi después de pasar horas en maquillaje durante el rodaje de ‘Exodus’. / CEDIDA

Un despliegue técnico que no habían visto antes. “Desde un primer momento se nota el presupuesto que tienen estas películas, por ejemplo, teníamos un chófer y el catering era enorme”, se sincera el que dio vida a un granjero. “Mucha gente trabajaba en vestuario y maquillaje. Además, el material técnico era impresionante, utilizaron grúas y helicópteros para grabar varias escenas”, añade Rodríguez. No obstante, todo este despliegue de medios no le quita lo especial al cine nacional o canario. “Aunque las producciones de aquí son mucho más humildes, en ambos casos se respira en el ambiente ilusión y ganas de trabajar”, coinciden los actores.

Para los tinerfeños, este tipo de producciones, además de dar trabajo a los canarios, sirve para promocionar a las Islas en el extranjero y para impulsar la carrera de muchos artistas que quieren crecer en el cine. “Esta es una oportunidad que hay que aprovechar. Vivir desde dentro una producción así nos ayuda a mejorar y a aprender. Los responsables políticos deberían dar más incentivos para escuelas de teatro o de cine, para tener una buena cantera, y así no tener que buscar actores en otra parte”, concluye Rodríguez.

Lo mismo opinó Víctor Esteban, director asociado de Smartline Spain Audiovisual Consulting, hace unos meses en un reportaje publicado en DIARIO DE AVISOS. “Furia de Titanes, con un presupuesto de 32 millones de euros solo dejó en Canarias 2,7 millones. Contrataron catering, alojamiento y furgonetas, es decir, lo que no podían traer”. En Tenerife, el rodaje de 66 producciones (nacionales e internacionales de cine, fotografía o publicidad) dejó 1,5 millones de euros en 2013, según Tenerife Film Comission, dependiente de Turismo de Tenerife. Para mejorar esos datos, el directivo propuso en ese momento crear un fondo común destinado a la formación en el campo cinematográfico. “De esta forma, en el caso de que vinieran varias superproducciones habría capacidad para recibirlas”, dictaminó durante una jornada celebrada en noviembre de 2014 en Santa Cruz de Tenerife sobre cómo invertir en cine en Canarias con seguridad y de cómo hacer que esa inversión repercuta en las Islas.

La variedad y belleza paisajística, las horas de luz y las ventajas económicas, sin olvidar a los profesionales del sector audiovisual y a la planta hotelera, son algunas de las razones por las que las Islas Canarias han recibido tantas propuestas audiovisuales en los últimos años. No solo para hacer cine, también para grabar spots publicitarios, series o sesiones fotográficas. Según la página web de Tenerife Film Comission, “el Archipiélago goza de un régimen fiscal muy goloso en comparación al aplicado en el resto de España. Esto se debe a la lejanía geográfica de las Islas respecto a la Península y constituye uno de sus puntos fuertes para atraer rodajes cinematográficos”. Y es que la aprobación del nuevo Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF), que entró en vigor el primero de enero de 2015, incide en las ventajas fiscales a las producciones que se realicen en el Archipiélago. Una circunstancia que consolida a Tenerife como uno de los mejores lugares de Europa para acoger rodajes. Justamente, el REF canario mejora en un 20% las deducciones del Impuesto de Sociedades, con respecto a la Península, donde se limitan al 18% y el 20% para las nacionales y al 15% para las extranjeras. Unos beneficios para las productoras que también tiene exigencias, como por ejemplo destinar al menos un millón de euros de su inversión a gastos en territorio español, para las películas internacionales.

Najor Abassi y Jonathan Rodríguez ya forman parte de ese nutrido grupo -cada vez mayor- de actores canarios que han vivido la experiencia de trabajar para Hollywood sin salir de su tierra.