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‘Ópera pocket’ – Por Estrella Ortega

El pasado miércoles, dentro de proyecto de Ópera Tenerife para impulsar la creación operística en las islas, además del esfuerzo de varias instituciones como la asociación Promuscan junto a la asociación Cosimte, el Auditorio de Tenerife, la Fundación SGAE, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la colaboración del Conservatorio Superior de Música de Canarias, ha tenido como resultado la escritura de cuatro micro-óperas que comparten cantantes (soprano, tenor y barítono), un grupo instrumental (violín, clarinete, fagot, percusión y piano), además de equipo artístico y técnico. Todas tienen como característica su corta duración, sin que por ello mengüe el interés artístico de su escritura musical y argumental, antes bien, la concentración en el tiempo hace que los elementos sean mucho mas precisos e impactantes para definir y enfatizar la trama y la caracterización de los personajes. Se inició con El desahucio, con música de Arístides Pérez Fariña y texto de Lothar Siemens y Arístides Pérez. El título ya hace referencia a la trama que desarrolla una problemática social actual, con sonoridades más populares que puramente sinfónicas, sin embargo las exigencias vocales apuran sobremanera la capacidad canora de sus intérpretes. En segundo lugar se representó El Cuadro, música de Ernesto Mateo y letra de Lothar Siemens. Una clara sátira acerca de la valoración de las obras de arte y las comisiones de los tasadores. Musicalmente dentro de una estética más sinfónica de juegos tímbricos y bastante exigente en los registros altos de los intérpretes. A continuación, El sacrificio de Euterpe con música y texto de Leandro Ramos. Basada en la melodía griega escrita en el S. I de nuestra era, la más antigua que se conoce. Un bello idilio que utiliza armonías, melodías y timbres dentro de lo que musicalmente responde a esa concepción. Para finalizar, Palimpsesto, música de Juan M. Ruiz y texto de Diego Valverde. Una obra de temática psicológica sobre la lucha del artista por conseguir, buscando en el pasado, el secreto de la creación. La música busca efectos que responde más a estados de ánimo convulsos con sonoridades bastante extremas, secas y también muy exigente con los intérpretes. musicalmente responde a esa concepción.

La soprano Estefanía Perdomo mostró su excelente técnica, amplitud y volumen tímbrico además de una notable teatralidad que resultó de vital importancia en una representación donde la puesta en escena es inexistente y los elementos son puramente simbólicos pero, con todo, consiguió que los espectadores se introdujeran en las diferentes tramas. Sebastià Peris un barítono imprescindible en sus diferentes roles con bonito timbre y volumen, y Antonio Trejo algo justo en su línea de tenor pero necesario en el desarrollo temático.