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“Robé más de 60 millones, pero ya no me queda ni un euro”

Daniel El Rojo, exdelincuente y expresidiario, hoy escritor y actor. Invitado al Festival Tu Santa Cruz Noir. Hoy da una charla en el Guimerá (19.40 horas). / Laia Albert

Dani El Rojo, exdelincuente y expresidiario, hoy escritor y actor. Invitado al Festival Tu Santa Cruz Noir. Hoy da una charla en el Guimerá (19.40 horas). / Laia Albert

J. F. J. | Santa Cruz de Tenerife

La biografía de Dani el Rojo (Barcelona, 1952) resulta fascinante. Primero fue un delincuente insaciable, con más de un centenar de atracos a bancos a sus espaldas; pasó 14 años en la cárcel y conoció los bajos fondos de la droga. Luego mutó en asistente personal de artistas y estrellas del deporte como el gran Leo Messi. Y ahora firma autógrafos y da conferencias por todo el país, tras conocer el éxito mediático con sus novelas de género negro y debutar como monologuista y actor. Esta tarde estará en el Teatro Guimerá de la capital (19.40 horas), hablando de todas estas vivencias, en calidad de invitado por el festival literario Tu Santa Cruz Noir. Su estancia en la Isla se completará con una visita mañana a los presos de Tenerife II y una charla coloquio el viernes con jóvenes estudiantes.

-¿Por qué Dani el Rojo?
“Como no puedo utilizar mi nombre real, Daniel Rojo, elegí este otro como guiño homenaje a Daniel Cohn-Bendit, el mítico propulsor de la revolución de mayo del 68”.

-También se le conoce como el Millonario.
“Ese apodo me lo puso la Policía. Como robaba millones…”.

-¿Qué queda hoy de aquel atracador de bancos?
“Queda todo. Uno es lo que ha vivido. Pero tengo que dar gracias por estar vivo. Soy consciente de que el 85% de la personas que eligieron este camino hoy están muertas”.

-¿Y qué pasó con todo el dinero sustraído?
“En total habré robado unos 10.000 millones de las antiguas pesetas (más de 60 millones de euros), pero de todo aquello hoy no me queda ni un euro. Me lo gasté en coches, fiestas y drogas. Era una especie de Robin Hood: le robaba a los ricos para disfrutar con la gente”.

-¿Llegó a matar o herir a alguien?
“Matar, nunca. No era de esos. Lo mío era elegir un banco con dinero, entrar rápido, coger la mayor cantidad posible e intentar salir con poco ruido. Tuve la suerte de hacerlo siempre limpiamente. Otra cosa es la relación entre delincuentes, ahí por supuesto que tuve violencia. Pero en mis delitos no consta sangre”.

-¿Cómo fue su larga etapa en la cárcel?
“Cumplí cárcel, pero no la sufrí. Sabía que ese era mi destino y nunca me faltó nada dentro. Quien realmente sufre la condena es la familia”.

-¿Se considera hoy un éxito de la reinserción penitenciaria?
“Claro que sí, y por ello doy gracias a los terapeutas, psicólogos y criminólogos que me ayudaron. Cuesta, sí, pero la clave está en dar el primer paso”.

-¿Cuál fue el punto de inflexión que le motivó a cambiar?
“La experiencia, los años. Tenía hepatitis, estaba muy tocado y le vi las orejas al lobo. Dejé de pensar que el dinero lo era todo. Ya no era feliz y decidí ponerme en manos de profesionales. Me ayudó mucho la lectura, descubrir a Tom Sharpe o la Conjura de los necios”.

-Luego ejerció de acompañante de músicos y estrellas.
“Me tiré 35 años buscando problemas y lo que hacía con ellos era evitarlos, ya que eso me ha vuelto un experto. He estado trabajando con Loquillo, Paulina Rubio, Andrés Calamaro, Rosario, Bunbury y con Messi, el personaje top de mi carrera profesional en este sentido”.

-¿Es cierto que el Barça lo llegó a contratar para recoger a jugadores borrachos?
“¡Qué va! Eso fue una gran mentira de la prensa italiana. La Gazzetta dello sport se inventó una entrevista conmigo diciendo esto con la intención de perjudicar a Messi, cuando iba camino de su cuarto Balón de Oro. El Barça nunca me contrató”.

-Esa etapa tan próxima al famoseo le daría para más de un libro…
“Hablo de mí, no de los demás. Me han llamado varias veces de programas como Sálvame para que vaya a contar y siempre les he dicho que no. Yo soy el señor Francisco Umbral: yo estoy aquí solo para hablar de mi libro”.

-Y en la cultura, ¿se gana suficiente dinero?
“Con la literatura, lo justito. Ahora tengo lo suficiente para vivir, ya no soy el Millonario. Sabemos cómo está esto en España: el libro más vendido el año pasado fue el de Belén Esteban, eso ya lo dice todo. Está claro que el éxito pasa por ser mediático. Lo que sí tengo claro es que mis seis novelas son buenas. Muy, muy buenas”.