'Home, Hogar Dulce Hogar'

¡Aliens, go home! – Por Manuel E. Díaz Noda

Home Hogar Dulce Hogar

Dentro de la producción animada de Dreamworks podemos encontrar dos categorías de películas: los divertimentos triviales y las producciones de prestigio. Con las primeras el estudio busca que el espectador se evada durante hora y media de la realidad, sin mayor ambición que esbozar algunas risas y dejarse llevar por sus coloridos, extravagantes personajes y su humor absurdo. En las segundas podemos encontrar un mayor cuidado a nivel argumental y visual, en busca de un producto competitivo que verdaderamente pueda hacer frente a sus principales competidores (Disney, Pixar) y hacerse un hueco en la temporada de premios. Esta distinción es importante a la hora de saber dónde poner el listón antes de entrar a ver una de sus producciones.

En el caso de Home, Hogar Dulce Hogar, la cinta entra en el grupo de divertimento trivial, aunque, de haberse esmerado un poco más, Dreamworks podría haber sacado de ahí una obra más interesante.

La cinta nos habla de la singularidad, la diferencia, aquello que nos hace especiales frente a los demás, aunque ello pueda afectar a nuestra integración en el círculo social. Habla también de como, por desconocimiento, minusvaloramos y marginamos a otras culturas o del borreguismo que en ocasiones marca el deambular de la sociedad. Por último, y como es habitual en este tipo de producciones, encontramos también una conservadora apología del concepto de familia. Todos ellos temas trasversales enriquecedores para los más pequeños y atractivos para los adultos de estar bien tratados, pero cuyo desarrollo en la trama, lamentablemente, queda reducido a un mero esbozo simplista. Y es que la película concede más protagonismo al envoltorio colorido, la plasticidad de la animación, el humor banal y el diseño de personajes susceptibles de ser fabricados de manera industrial para el merchandising y, aun así, queda lejos de piezas mucho más entretenidas y dinámicas como, sin ir más lejos, la anterior propuesta de Dreamworks Animation, Los Pingüinos de Madagascar. En conclusión, Home, Hogar Dulce Hogar acaba siendo una bonita filigrana, una distracción amable para ver en familia, pero de nula trascendencia más allá de sus 94 minutos de metraje.