Tabares no tiene techo en el teatro y es finalista de los Premios Max

Antonio Tabares reivindica el trabajo que realizan los escritores de teatro en Canarias. / DA

Antonio Tabares reivindica el trabajo que realizan los escritores de teatro en Canarias. / DA

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

En medio del ajetreo cotidiano de Antonio Tabares, preparando comunicados y ruedas de prensa, lidiando con los concejales del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, institución para la que trabaja como responsable de comunicación, recibía en la mañana de ayer una noticia que le hace subir un nuevo escalón, otro más en su brillante carrera como autor teatral: ha sido elegido finalista de los Premios Max de las Artes Escénicas, en la categoría de Mejor autoría teatral, por la obra La punta del iceberg.

El nombre de Antonio Tabares figura así entre los grandes de la dramaturgia española contemporánea y acaricia el máximo reconocimiento al que aspiran los autores nacionales. Como no podía ser de otra manera, se mostraba “muy feliz” tras conocer esta nominación, aunque con la normalidad y la humildad que le acompañan siempre.

El autor palmero ya se siente compensado con el hecho de llegar a ser finalista, que, como reconoció en declaraciones a este periódico, “ya es todo un premio”. Además destacó la nómina de autores que le acompañan en esta fase final de los premios, donde figuran nombres como el de Francisco Nieva, un referente del teatro nacional, por la obra El rayo colgado y peste del loco amor. En esta categoría fueron elegidos también los escritores Laila Ripoll y Mariano Llorente, por El triángulo azul.

La punta del iceberg supuso un salto cualitativo en su obra y, sobre todo, en su proyección como autor teatral. Que la obra llegara a las manos del autor y director catalán Sergi Belbel,y que este se dejara cautivar por la narración y la potencia de los diálogos que imprime Tabares a sus textos fue vital para que unos años después, se representara en una de las mecas del teatro español, como es La Abadía.

Tabares se muestra sobrecogido por la proyección del texto, que ha sido la criatura que ha terminado de destapar al mundo del teatro el talento de este escritor, que araña horas al sueño para poder compaginar su trabajo y su familia, tiene tres hijos, con la escritura. “No salgo de mi asombro por la larga y fructífera vida de La punta del iceberg, que no ha dejado de depararme alegrías”, admitió su autor, quien anunció que está previsto que la representación viaje este año a Venezuela y el siguiente a Rumanía.
Sin duda, el caso de Tabares es el de una rara avis en el teatro español, al desarrollar su trabajo desde la periferia de la ultraperiferia canaria, lejos de los circuitos y los círculos donde se mueven los principales autores y montajes, es decir, en las grandes urbes. De ahí que este premio le sirva también para reivindicar a los escritores canarios. “Creo que se trata también de una buena noticia para los autores de teatro de Canarias, que con esta nominación se pueda visualizar el trabajo que se realiza en las Islas”.

Dos candidatos

La obra con más candidaturas a los Premios Max, que organiza la Fundación SGAE y que se entregarán el próximo 18 de mayo en la Sala B.A.R.T.S (Barcelona Arts on Stage), es Bosque ardora, con un total de cuatro, seguida por L’eclipsi, Cuando deje de llover, Triángulo azul, Freefall, Terra baixa y Llu’is Homar y President, que optan a tres premios. La Punta del iceberg cuenta con otra candidatura además de la de Tabares y es para Pau Durà, en la la categoría de mejor actor de reparto.
El jurado estará presidido por Carlos Gil y está compuesto por Salvador Enríquez, Mar Gómez, Guillermo Heras, Susana Herreras, Joan Muñoz y Liz Perales. En el apartado de Mejor espectáculo teatral, los finalista son Cuando deje de llover, de Madrid Destino Cultura Turismo y Negocio, S.A.; El President, de Bitò Produccions, S.L. y Teatre Nacional de Catalunya, y El triángulo azul, del Centro Dramático Nacional.