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Chevi Muraday: “La danza sufre un estrangulamiento lento y agónico”

Chevi Muraday, interpretando una pieza con su compañía Losdedae. / DA

Chevi Muraday, interpretando una pieza con su compañía Losdedae. / DA

J. F. J. | Santa Cruz de Tenerife

No corren buenos tiempos para la cultura, empezando por el eslabón débil de las artes escénicas, la danza. Así lo lamenta Chevi Muraday, coreógrafo y Premio Nacional de Danza que mañana estará en el Guimerá con su compañía Losdedae representando el montaje En el desierto. Una crítica velada a estos tiempos de zozobra que vive el sector, de gran despliegue escenográfico. “Es una gran producción, de las que generalmente no se ven en España y menos por una compañía de pequeño de formato como la nuestra”, describe Muraday.

“Es una obra que se estrenó el año pasado en Madrid. Una pieza para siete interpretes, cuatro actores y tres bailarines, que se mueve entre el movimiento y la palabra. Me gusta mucho investigar sobre estas fronteras, buscar la manera de que teatro y danza convivan en un mismo espectáculo”, asegura.

Entre los interpretes que participan sobresale Ernesto Alterio, popular actor para el que esta pieza es su estrena en el arte del movimiento. “Nos conocemos hace años y siempre tuvimos la fantasía de trabajar juntos. Sabía que él tocaba el piano, de hecho es un gran músico, y se lo propuse. Es un regalo. Una oportunidad única de bailar, moverse, interpretar y hacer músico. El resultado es maravilloso”. El resto del equipo que sube al escenario lo integran Ana Erdozain, Sara Manzano, David Picazo, Maru Valdivielso y Alberto Velasco. La dirección teatral es de Guillem Clua que, como Pablo Messiez, también es autor de varios de los textos. Losdedae, una de las compañías de mayor relevancia del panorama nacional, presenta esta propuesta en la que los personajes con reminiscencias literarias se mueven entre ambas artes escénicas y van hacia un lugar incierto.

Muraday ya estuvo el año pasado en el Guimerá, entonces con el montaje Return, “un dúo que habla sobre el amor” y con el que lleva más de 200 funciones, y ahora está de gira internacional. El coreógrafo madrileño cambia de tono cuando toca reflexionar sobre el momento que vive la danza: “Siempre ha sido la mas maltratada dentro del arte. En España no está valorada, una contradicción, pues hay grandes creadores e intérpretes. Fuera del país, en cambio, tenemos grandes oportunidades de trabajar”.

“Se habla de crisis, pero la danza siempre ha vivido en crisis. Ahora estamos viviendo una etapa de genocidio, directo y pensado. No es gratuito. El 21% de IVA nos está destrozando. A la danza la destroza. Es un estrangulamiento lento y agónico”. Aún así, dice, “voy a seguir haciendo producciones. No permitiré que desaparezca la danza. Mi compromiso es absoluto”, subraya.