Sinesio Domínguez publica nueva novela, ‘El síndrome de Tarzán’

Sinesio Domínguez Suria, arquitecto, filólogo y escritor. | DA

Sinesio Domínguez Suria, arquitecto, filólogo y escritor. | DA

J. F. J. | Santa Cruz de Tenerife

La solvencia femenina frente a la fragilidad emocional del hombre, en el contexto de una relación de pareja con principio y final, inspira la nueva novela de Sinesio Domínguez Suria (Tenerife, 1944), un texto “de corte psicologista, que no psicológico”, apunta el autor, en nada comparable con lo que fueron sus seis publicaciones anteriores. El síndrome de Tarzán (Ediciones Idea) pone el foco en esas personas que no pueden estar solas en el plano sentimental y que “van de liana en liana, sin soltar la primera hasta agarrarse a la segunda”. Una novela de ficción a la vez que realista, cuya inspiración le ha sobrevenido a Sinesio Domínguez en la “simple observación” del mundo que le rodea.

“Esta novela se metió en medio de otra que estaba escribiendo mucho más larga y que ahora está parada, pero que retomaré en breve. Ha sido una cuña dentro de otro proyecto”, afirma. En ella “cuento la historia de una pareja heterosexual, con diferentes capacidades y actitudes, desde el punto de vista del padre de la parte femenina de la relación. Ella habla cada semana con él por teléfono y este va relatando lo que le ocurre, acompañándolo de sus sentimientos y opiniones. Es una historia lineal, con pocos personajes más, pero que he intentado que no resulte omnisciente, con un narrador que todo lo sabe, ya que es algo que me disgusta de muchas novelas”, asegura. El texto incluye una clara exaltación de la mujer como la parte más elocuente y equilibrada de la pareja. En cambio, el hombre protagonista del relato, de nombre Alfonso Blasco, ofrece un perfil más disperso y egoísta, ejemplo diáfano de ese tipo de personas que, “para avanzar en la vida, necesitan apoyarse en otras”.

Entiende el autor que “todo eso que la parte femenina hace como una consecuencia lógica de sus aspiraciones, en la parte masculina se hace más a trancas y barrancas. Las mujeres tienen las cosas más claras. En mi vida profesional como arquitecto trabajé con más mujeres que hombres y fui testigo de ello. Ahí está también el caso de las universidades, llenas de mujeres. Hay pocos hombres estudiando, al menos en las facultades que yo conozco: Filología, Historia, Geografía, Psicología. Las mujeres les triplican en número”.

Portada del libro. | DA

Portada del libro. | DA

Sinesio Domínguez, que en 1992 fue finalista del Benito Pérez Armas con Los juegos del tiempo, se ha tomado tres años para completar esta novela. “Soy un escritor lento, muy lento”, confiesa. La portada del libro reproduce una obra del pintor Néstor Santana, titulada Eso era ayer, con el que le une una estrecha amistad. Y la dedicatoria es un agradecimiento a otros dos amigos, que durante una cena asegura que le inspiraron de forma definitiva: “A Carla y Xabiertxo, que me dieron el título de esta novela”, escribe el autor tinerfeño.

El buen momento del libro canario
Sinesio Domínguez compagina la pasión por la escritura con tareas de investigación y análisis de todo lo que se publica en Canarias. Es, pues, uno de los que mejor conoce la literatura que se hace en las Islas y su momento actual. Además de su activo papel en el equipo de redacción de la revista La Página, que estos días celebra el 25 aniversario, actualmente también está desarrollando un estudio sobre la narrativa insular del siglo XXI, por encargo de la Universidad de Salamanca. Domínguez Suria tiene claro el diagnóstico que trasladará en esta investigación: “La narrativa canaria ha tenido siempre un buen momento y, en lo que respecta a la novela negra, hay una eclosión tan interesante como el boom de los años 70”. “Nuestros textos antes se basaban en la soledad, la angustia o la insularidad. Siempre estábamos mirándonos el ombligo. Los nuevos, no. Están publicando fuera y lo hacen estupendamente bien. La globalización y el uso de las redes sociales les ha permitido abrir un montón de campos”, asegura. Sinesio Domínguez Suria cita otros ejemplos de éxito en la novela de corte tradicional como los de Víctor Álamo de la Rosa, Anelio Rodríguez Concepción, David Galloway o Maite de la Vega, pero, puestos a recomendar un par de lecturas, ahora que se acerca la Feria del Libro de Santa Cruz, apunta: “Recomendaría cualquier novela de Alexis Ravelo, de José Luis Correa o de Javier Hernández, y por este orden”.