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La curiosa historia de una obra de arte ignorada: ‘Stoner’

4º edición de Stoner.

4º edición de Stoner.

KAREN ESTÉVEZ | Santa Cruz de Tenerife

Los editores de la empresa canaria Baile del Sol descubrieron la obra del escritor estadounidense John Williams (1922-1994) por casualidad. Fue por el 2008, gracias a la entrevista que Anna Gavalda, la escritora francesa más vendida en el mundo, concedió al periódico El País a propósito de su última obra El consuelo. Al preguntarle sobre sus planes de futuro, Gavalda comentó que estaba trabajando en la traducción de un autor norteamericano. “Se trata de John Williams y su libro Stoner (1965)”, respondió. Era la primera vez, aseguró la autora, que pedía un capricho a su editorial, La Dilettante: “Que comprase los derechos de John Williams”.

Tito Expósito, uno de los editores de Baile del Sol y gran seguidor de la francesa, decidió hacer lo propio y compró también los derechos de la obra con el objetivo de traducirla al castellano, por un pálpito, guiado por su intuición. “Pensé que si a ella le gustó tanto ese libro y a mí me gustaba tanto ella, indudablemente me iba a gustar la historia”. Y así fue. Ya en el 2009, la editorial tinerfeña Baile del Sol era dueña de los derechos de la novela Stoner en España, una gran desconocida, aunque se publicó por primera vez en 1965, “en ese momento se vendieron unas 2.000 copias en todo Estados Unidos”. No tuvo suerte en un primer momento, y tampoco fue un éxito instantáneo cuando la editorial americana The New York Review of Books le dio una segunda oportunidad en el año 2003 reeditándola como un clásico de la literatura estadounidense. Las cifras no eran muy esperanzadoras.

Esa intuición, que los primeros meses parecía abocada al fracaso, le costó unos 1.000 euros. “Hicimos una vaquita entre amigos para pagar los adelantos de la obra”, reconoce Expósito. Ahora, los derechos de Stoner rondan los 40.000 euros. El que arriesga, gana, ya se sabe.

En pocos meses pasaron de la posibilidad de cerrar la editorial a tener estabilidad económica para varios años. “Hace un tiempo creíamos que la empresa iba a cerrar, porque se cortaron casi todas las ayudas públicas para la edición, no solo en Canarias, también a nivel nacional”, argumenta Tito. Stoner se ha convertido en una bombona de oxígeno para Baile del Sol, pero su éxito no llegó de la noche a la mañana. Es más, al principio fue un auténtico fracaso. “Cuando me hice con la obra no la conocía nadie. Publicamos nuestra primera edición en 2009 traducida por Antonio Díez Fernández, antes que lo hiciera La Dilettante -editorial francesa para la que trabaja Anna Gavalda-”, narra Expósito. Tuvieron que pasar más de seis meses para que la obra comenzara a venderse, y fue gracias a las críticas publicadas en El Mundo y El País.

El primer empujón lo dio El Mundo, que calificó el libro como “una obra de arte”. Entonces comenzaron a vender entre 200 y 300 ejemplares. En 2011, se publicó en El País una crítica que llevaba por título Obra maestra ignorada, firmada por Enrique Vila-Matas. Frases como “impresiona el modo de contar de John Williams, su fuerza inusitada para los dramas minúsculos”, mejoraron la imagen de la obra y también las ventas. De 300 ejemplares, pasaron a venderse entre 5.000 y 6.000 copias en España. Una fiebre que se mantiene hoy y que se extiende en el mundo. En Francia, Italia, Inglaterra y Holanda se ha convertido en una auténtico best seller. “En Holanda, por ejemplo, se han vendido más de 200.000 ejemplares y tienen hasta club de fans”, comparte Expósito.

John Williams.

John Williams.

Stoner ha sido, por consecuencia, un caso excepcional. Ignorada durante décadas y rescatada por la crítica literaria. “Se trata simplemente de una novela sobre un tipo que va a la universidad y se convierte en un maestro. Pero es una de las cosas más fascinantes que jamás he encontrado”, describió el propio Tom Hanks, actor y productor con dos premios Óscar por Forrest Gump y Philadelphia, en Times. No es el único. Los blogs especializados en literatura y los medios de comunicación no dejan de alabarla. Todo un sueño para una pequeña empresa editorial canaria que compró un billete de lotería y resultó premiado.

1ª edición del libro.

1ª edición del libro.

DESDE TENERIFE
La editorial Baile del Sol fue primero una revista tinerfeña que ponía el acento en temas culturales y políticos. “Pero las revistas caducan en muy poco tiempo, así que dimos el salto a la edición de libros”. En ese momento, eran entre cinco y seis estudiantes de Filología de la Universidad de La Laguna con ganas de publicar sus obras. “Por eso, montamos la editorial. Al principio nos editábamos entre nosotros, en el 2002”, recuerda Tito Expósito. La paliza de la crisis, que ha dado de lleno a la industria cultural, ha dejado graves consecuencias en Baile del Sol. “Ahora mismo trabajamos solo dos editores y una tercera persona que nos ayuda con la publicidad en Madrid, donde tenemos un almacén”. Ya no tienen una oficina: trabajan desde casa. “Trabajamos en el digital, corregimos en nuestras tabletas, todo está en la Red, en la nube. Ahora curramos todo el día”.

Los dos editores toman este trabajo como un hobby, “esto no nos da de comer”. Ambos tienen otros empleos. Sin embargo, ese hobby se ha convertido en una fuente importante de ingresos. “Como empresa cultural, movemos mucho dinero. Nuestra facturación ahora , gracias a obras como Stoner, es de 60.000 euros. Tenemos más de 600 títulos y trabajamos con 100 autores vivos”, puntualiza. No es lo único que ha cambiado. La editorial trabajaba solo con autores canarios en un primer momento, ahora “el porcentaje de canarios apenas llega al 10%”. Esta bajada no significa que la literatura canaria sea peor o menos prolífica: “Queríamos salir del ombliguismo, además comenzaron a llegarnos obras muy interesantes desde la Península y Sudamérica”. Editan entre 40 y 60 libros al año, una gran mayoría sobre poesía alternativa, de conciencia, que toca temas sociales, “y por lo general, en Canarias siempre se ha hecho una poesía menos crítica”, confiesa.

Baile del Sol edita ahora en papel y apuesta fuertemente por el digital. “Stoner se ha descargado entre 3.000 y 4.000 veces ya. Lo bueno de este formato es que podemos vender en todo el mundo”, ejemplifica Expósito. La editorial cumple con las cifras publicadas recientemente por el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de España. Según ellas, en Canarias hay una tendencia a traducir cada vez más libros de otros idiomas. “Nosotros tenemos una colección de Europa del Este y traducimos del serbio, del húngaro, del croata… y de África traducimos del inglés y el francés. África siempre ha sido una constante para esta editorial”, concluye.

La historia de Baile del Sol es única. Llena de sueños y grandes aspiraciones, la empresa apostó por un caballo que nadie quería y que acabó siendo ganador. Convirtiéndose en un ejemplo inspirador para otras pequeñas editoriales.