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Arizona Baby presenta en la Isla su disco más rotundo

Rubén Marrón, Javier Vielba y Guillermo Aragón. / Thomas Canet

Rubén Marrón, Javier Vielba y Guillermo Aragón. / Thomas Canet

J. F. J. | Santa Cruz de Tenerife

La intensa actividad de Arizona Baby sobre los escenarios sale a una media de más de 100 conciertos al año. Algo así como uno cada tres días. A este ritmo frenético llevan años, en modo gira casi permanente. Este fin de semana toca avión y viaje a Canarias, donde ofrecerán tres conciertos en apenas 72 horas. Mañana, viernes, en Gran Canaria; el sábado en La Laguna (Búho Bar) a las 22.45 horas; y para cerrar, una actuación vespertina el domingo en una bodega de Lanzarote, con cata de vino para los asistentes.

El estilo musical de este trío vallisoletano ha recibido todo tipo de etiquetas, desde indie a country o psicodelia, pero, puestos a elegir, ellos se quedan con la clásica: “Hacemos rock”, sentencia Rubén Marrón, guitarrista del grupo. Van por su tercer álbum, y siempre en línea ascendente. El último, Secret Fire, estrenado el pasado octubre, sin ser rupturista respecto a los anteriores, aporta nuevos matices y más variedad. Ellos se declaran muy orgullosos del resultado.

“Más que cambiar, ampliamos el radio de acción. Ya solo no es folk, el desierto y el country. Hay canciones más pop, más elaboradas. La madurez que nos da los años. Quizá en este disco nos hemos acercado más a los grupos ingleses que a los americanos, pero esa influencia setentera siempre está ahí. Es la seña de identidad del grupo”, explica Marrón. Arizona Baby se lo ha trabajado desde abajo. Primero tocando en garitos y auditorios menores y, desde hace unos 10 años años, ya de manera más profesional, girando por salas y festivales de este y el otro lado del Atlántico.

Para celebrar aquel punto de inflexión que significó el primer trabajo discográfico, Songs to Sing Along, editado por ellos mismos, ahora están preparando su reedición.
A Tenerife es la tercera vez que vienen. Su presentación fue en el desaparecido Honky Tonk de Santa Cruz. El año pasado repitieron en el Teatro Leal. Y ahora vuelven a La Laguna, esta vez al local Búho Bar. “No es fácil mover un grupo a las Islas”, apunta Marrón. Tras terminar en Canarias volverán a la Península para iniciar la ronda de festivales de verano. Y en septiembre, otra vez a la carretera. “La idea es no parar. Si eres músico en este país, o tocas continuamente o no puedes vivir. Además, cuando te gusta algo tanto, lo haces encantado”.