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“Cantar es una búsqueda continua”

J. F. J. | Santa Cruz de Tenerife

Celso Albelo, durante uno de los ensayos de la obra. | DA

Celso Albelo, durante uno de los ensayos de la obra. | DA

Celso Albelo (Tenerife, 1976) está considerado una de las voces líricas más importantes del momento. Mañana sábado estará en el Auditorio Adán Martín de Santa Cruz (20.30 horas) protagonizando la obra Anna Bolena, de Gaetano Donizetti, junto a una de las representantes más relevantes del bel canto, la italiana Mariella Devia. La cita cerrará la temporada de grandes títulos de Ópera de Tenerife.

“La trilogía de los Tudor es un grupo de tres óperas que giran en torno a la figura de Isabel I de Inglaterra. Son cumbres de la ópera romántica y del bel canto y, como tales, en ellas encontramos los mimbres para desarrollar este peculiar estilo. En todas el centro de la acción se sitúa en una reina, la gran prima donna”, explica el tenor tinerfeño, que se muestra encantado de volver a actuar en casa: “Volver, invitado a cantar en un rol principal, en el Auditorio, junto a la Sinfónica de Tenerife, aquello que cuando uno empezaba a estudiar canto era parte de un sueño, se hace realidad”, celebra.

Su personaje en esta producción es el de Lord Percy, “un héroe romántico, donde encontramos el amor a la patria y a la mujer amada”, con alto nivel de exigencia: “Requiere una especial atención a la amplia gama de dinámicas musicales que presenta Donizetti como compositor”. A su lado tendrá a una soprano por la que confiesa admiración: “En el canto de Mariella Devia existen las verdades de cómo deberían hacerse las cosas, tanto técnica como estilísticamente. He tenido el privilegio de cantar en otras ocasiones junto a ella y espero que esta vez pueda disfrutar tanto o más que en las anteriores”.

La presencia de la Sinfónica de Tenerife (OST) es otro aliado importante: “Es una grandísima formación, llena de buena gente. Siempre es un placer poder hacer música con ellos”. Igual que el Auditorio y su acústica: “Me siento realmente cómodo con su sonoridad. Permite jugar constantemente con los colores musicales”. El tenor tinerfeño vive un gran momento profesional. Actualmente tiene más de 20 piezas operística en repertorio y planea incorporar en breve nuevos desafíos, como la opera francesa, con piezas célebres como Werther, Manon o Fausto. “Espero tener la oportunidad de incorporarlas definitivamente al repertorio”, señala. “Aunque cantar es una búsqueda continua, siempre he dicho que soy un privilegiado por poder dedicarme a lo que me gusta. Requiere mucho esfuerzo y sacrificio, pero las cosas las intento hacer con total franqueza. Mi principal reto es poder seguir disfrutando de mi profesión con la mayor veracidad posible. Pero el verdadero reto esta en mantener la gran familia que tengo”, expone Celso Albelo. Pese a los tiempos de crisis que corren, considera que en cualquier ámbito de la vida, incluido la ópera y la cultura, siempre hay espacio para “el talento” y “las cosas maravillosas”. Y discrepa de aquellos que ven en la música teatral un producto de minorías: “Es cierto que para poder disfrutar de este modo de expresión artística se necesita un mínimo de conocimiento, pero nada distinto a lo que ocurre cuando nos acercamos a un deporte nuevo. Nunca he pensado que la ópera sea un tema selecto”.

“Lo importante está en la curiosidad, en no perderla nunca. En mi caso me ayudó a sobrepasar los tópicos que existen sobre la ópera. Vengo de una familia humilde, normal, y simplemente un día me interesé por eso que llamaban ópera y no me importó esos adjetivos de género aburrido, de la alta sociedad o cosas de ricos”, argumenta el tenor tinerfeño.