Fallece Carlos Pinto Grote

Carlos Pinto Grote, en una imagen de archivo. / DA

Carlos Pinto Grote, en una imagen de archivo. / DA

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

El poeta, escritor y médico lagunero Carlos Pinto Grote falleció ayer a los 91 años. Hoy tendrá lugar su sepelio en el Tanatorio de Santa Lastenia, a las 16.00 horas. Aunque su profesión era la de médico especialista en Psiquiatría, Anestesiología y Reanimación, su devoción por la literatura lo convirtió en uno de los autores más importantes de la cultura canaria. La lectura de Juan Ramón Jiménez desató en él esa pasión. “Tenía 12 años y el libro que me cautivó fue Laberinto”, recordó más de una vez.

Hijo predilecto de San Cristóbal de La Laguna, Hijo adoptivo de Santa Cruz de Tenerife y Premio Canarias de Literatura en 1991, publicó sus primeros poemas en la revista Mensaje, que dirigió su padre, el también poeta Pedro Pinto de la Rosa. Uno de sus poemas más conocidos fue Llamarme guanche. “Creen que la poesía es fácil, juntar versos en 300 páginas y enviarlo a un concurso, pero la poesía es lo más difícil del mundo, mucho más que la novela”, dijo en una ocasión. Su primera obra (Las horas del hospital) estaba ambientada en un hospital, no en vano pasó 44 años trabajando en un manicomio. A lo largo de su andadura no dejó de sorprender a sus lectores con una abundante producción escrita con títulos como Un poco de humo y otros relatos, La compasión del tiempo o Aprendizaje del silencio, entre muchos otros. De su obra narrativa destacan las novelas Los papeles de Abilio Santos y El recital de Pedro Gonzaga, así como numerosos relatos.

Siempre estuvo en contacto directo con diferentes y sucesivas promociones de poetas de Canarias, de España y de América. Grandes escritores e intelectuales pasaron por la tertulia que se desarrollaba en su casa de la ciudad de La Laguna y a la que el poeta José Quintana denominaría Tertulia del Horno. También participó activamente en la vida social de la Isla, en entidades como la sección de Literatura del Círculo de Bellas Artes, el Ateneo de La Laguna, el Círculo de Amistad XII de Enero y el Real Club Náutico. Fue galardonado con los premios de Poesía San Benito Abad, Pedro García Cabrera, Ciudad de La Laguna y Antonio de Viana; y los premios de cuentos Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife y Ciudad de Santa Cruz de Tenerife.

Reacciones

- Elfidio Alonso. Periodista y director de Los Sabandeños:“Es una pérdida grande para la cultura canaria. Era un grandísimo poeta. Tuve oportunidad de comprobarlo en algunas composiciones que hicimos juntos para Los Sabandeños, como la canción Llamarme guanche. Nos proporcionó un enorme éxito, incluso la interpretamos con la Orquesta Sinfónica de Tenerife. También me hizo entrega de unas coplas alusivas al pájaro canario, que se han convertido en muy populares. Se pueden escuchar en las romerías y a muchas agrupaciones”.

- Fernando Delgado. Periodista y escritor: “Era un escritor prolífico. Y uno de nuestros grandes poetas. Pero además era una persona enormemente generosa, afable y con un singular carácter. Tenía el atractivo de sus buenas formas. Una elegancia personal especialísima y, en cierto modo, era un activista cultural que hizo de su casa un espacio de conversación literaria en el que expresaba siempre su pasión por la literatura. Estuvo muy relacionado con nuestros grandes maestro, Pérez Minik, Eduardo Westerdahl y aquel gran hombre en el exilio, Juan Marichal. Su esposa Delia estuvo siempre junto a él, viviendo de cerca su pasión y su gran sentido de la amistad. Ha muerto un literato y, sin duda, un gran caballero”.

- Cecilia Domínguez. Escritora y Premio Canarias 2015: “Tuve la suerte de conocerle cuando compartimos el Premio García Cabrera. En realidad, este tipo de personas no mueren nunca. Gente como Carlos Pinto, mientras nosotros recordemos a su persona y a su obra, seguirá siempre entre nosotros”.

- Fernando Clavijo. Alcalde de La Laguna:“Ha muerto un lagunero universal. Un gran poeta y narrador; un hombre de mente lúcida, un intelectual independiente que nunca puso su obra al servicio de nadie; mas al contrario usó como arma la inteligencia para luchar contra el vasallaje moral. Su ingente obra, siempre reflexiva, lo sitúa como uno de los más importantes autores de la literatura contemporánea en el Archipiélago”.

- Juan Cruz. Escritor y periodista: “Fue un gozne de varias generaciones; un activista de todas las artes, un pensador, un benefactor civil, un hombre que compartió con elegancia y respeto unas ideas y otras. Su casa lagunera fue la capital de la fraternidad literaria; en ella acogió a los de dentro y a los de fuera, a poetas, a periodistas, a gente de buen vivir y de mal vivir; juntos y revueltos en un periodo de incertidumbre y de grisura política. Él contribuyó a alumbrar con una tolerancia que estimuló a todos que el futuro iba a ser mejor. Era un psiquiatra y un poeta; esa combinación que dio luz para entender la dimensión del ego humano. Fue un hombre respetable porque fue un gran ciudadano”.