‘Liza, the fox-fairy’,revelación del cine fantástico

VANESA BOCANEGRA | Santa Cruz de Tenerife

Una película de producción húngara, primer largo del cortometrajista Károly Ujj Mészáros, que baila entre el surrealismo, la comedia negra y el cuento de hadas más oscuro, avanza arrasando en el circuito de festivales de género fantástico. Conocida por el título internacional Liza, the fox-fairy, Liza, a rókatündér se alzó en la 35º edición del festival Fantasporto con los premios a la Mejor Película y los Mejores Efectos Especiales, el Méliès de Plata a la Mejor película fantástica europea en el Imagine Film Festival de Ámsterdam, el Premio 7th Orbit y el Premio Pegasus del Público en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Bruselas, y más recientemente se hizo con absolutamente todo el palmarés de la sección oficial del Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, Nocturna: Premio Paul Naschy a la Mejor Película, Premio al Mejor Director, al Mejor Guión, a la Mejor Interpretación para los protagonistas Mónica Balsai y Szalbolcs Bede Fazekas, y a los Mejores FX.

Según comienza la historia, nos viene a la cabeza Amélie, la película con la que el director Jean-Pierre Jeunet nos contó “el fabuloso destino” de una inocente joven de ojos brillantes, que vivía en París y había sido educada al margen de los cánones sociales, con una gran fantasía y con el romanticismo como motor de su existencia. Con aquella historia el director francés logró cinco nominaciones a los Óscar. Toma el testigo Liza, una joven enfermera al cuidado de la viuda del embajador de Japón en Hungría desde los 12 años. Su paciente, que no puede levantarse de la cama, no le permite salir de la casa y Liza cuenta como compañero de fatigas a un amigo supuestamente imaginario, el fantasma de un cantante de pop japonés de los años 50, con el que la joven disfruta cantando y bailando para matar el aburrimiento. En el día de su treinta cumpleaños, Liza consigue permiso para ir a comerse una hamburguesa de cangrejo y sale con la esperanza de encontrar a su verdadero amor. Los celos del espectro japonés, interpretado por el actor de padre nipón y madre danesa David Sakurai, desencadenarán una serie de accidentes y muertes, mientras la joven piensa que se ha transformado en una fox-fairy, un demonio del folclore japonés con apariencia de geisha y cola de zorro. Su impresionante palmarés, lo exótico de la historia y los pegadizos temas musicales debería ser ingredientes suficientes para que la distribución en las salas comerciales esté asegurada.