Nueva sala polivalente en Santa Cruz

La empresaria María José Alamo, máxima responsable de Espacio Blanco. / SERGIO MÉNDEZ

La empresaria María José Alamo, máxima responsable de Espacio Blanco. / SERGIO MÉNDEZ

J. F. J. | Santa Cruz de Tenerife

Ubicado en la primera planta del edificio Zenit, en la calle Álvaro Rodríguez López, muy cerca del Centro Comercial Meridiano, acaba de abrir sus puertas Espacio Blanco, una sala multifuncional con las prestaciones necesarias para jugar un papel destacado en la dinamización cultural y social de la capital. Sus amplias y luminosas dependencias pueden albergar todo un abanico de eventos, desde congresos y convenciones a pases de moda, exposiciones, cursos, talleres y conferencias.

Al frente del proyecto está María José Álamo, una apasionada del diseño y las nuevas tendencias en moda y arquitectura. Esto queda de manifiesto en la decoración del espacio, tan elegante como minimalista, con el blanco dominándolo todo, mobiliario y paredes. Le acompañan en la dirección un equipo de tres personas: su hija María Álamo, como codirectora y community manager; la responsable de eventos Patricia Dávila y el técnico informático Ramón Manzanares.

La idea es compatibilizar el alquiler del espacio con el desarrollo de una programación propia de actividades. En principio, María José Álamo solo pone un límite: “Menos bodas, bautizos y comuniones, estamos abiertos a cualquier propuesta. Ya me tendría que ir muy mal para tener que acceder a ese mercado”, bromea. Los servicios con las cuenta la sala son de máximos: pantalla de retroproyección de 3×3 metros, retroproyector de 6.000 lúmenes, equipo de sonido de última generación, microfonía de mesa, accesibilidad, terraza anexa ajardinada, cocina equipada…

Espacio Blanco celebró el pasado viernes su fiesta de inauguración. Ahora empieza el gran desafío de hacerlo funcionar. La directora ejecutiva es consciente de las dificultades que plantea la coyuntura actual, pero se ve con fuerzas e ideas para sacar adelante su primera gran aventura como emprendedora. “A mis 55 años de edad, estoy en el mejor momento de mi vida. Acabo de ser abuela y me siento con mucha energía. Además”, añade, “cuento con un equipazo impresionante. Gente joven, vital y muy competente”.

María José Alamo considera que la capital está necesitada de una referencia como Espacio Blanco. “Me da rabia ver a Santa Cruz como la ciudad de Walking Dead. Es un aburrimiento, no hay prácticamente nada. Y mucho menos lugares con glamour y calidad. No me considero una pija, sino una persona exigente. Me gusta lo mejor y, con esa máxima, aspiramos a funcionar”, afirma. Sitúa el listón bastante alto. No podía ser de otra manera después de lo que le ha costado poner en pie el proyecto: “El despliegue de medios ha sido tremendo. Llevamos más de un año de obras y papeleos. Afortunadamente he contado con respaldo económico para sacarlo adelante, con la ventaja de que el local es nuestro. Vamos a poner todo nuestro empeño para convertirnos en un lugar de éxito”, dice. Más información en la web espacioblanco.net.