XII Bienal de La Habana 2015 – Por Othoniel Rodríguez

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Hasta el 22 de junio, la capital cubana seguirá tomada por la XII Bienal de las Artes Visuales. El evento ha sido calificado como una explosión de arte. Un centenar de artistas y de obras inundan espacios expositivos y sitios públicos de toda La Habana, como el Museo Nacional Palacio de Bellas Artes, el Pabellón Cuba, el Centro Wilfredo Lam, el Centro Experimental de las Artes Visuales, el malecón habanero y la Zona Franca, entre otros.

Esta edición se distingue por la gran variedad de las manifestaciones. Diversos son los proyectos que han convocado a los profesionales para que el público disfrute de una variedad de estilos y formas que hacen la vida más agradable.

No bastan las galerías, los centros de desarrollo, los estudios y los talleres para acaparar tantas manifestaciones y estilos, tantas obras de tantos artistas. Y es que aunque cupieran en esos lugares, la intención es implicar y provocar al público. Esculturas e instalaciones, además de proyecciones artísticas, hacen gala estos días de entretenimiento y goce para personas de todas las edades.

La obra del artista Manuel Oliva Cambiar de máscara es una de estas acciones con la que el creador convocó a exponer sus visiones a representantes del periodismo, la psicología, el diseño de moda, la artesanía y la arquitectura, con el fin de obtener diferentes soluciones que tributen en un mismo sentido, y así lo percibe el espectador.

En lo personal, me viene a la memoria el recuerdo de la I Bienal de La Habana, en 1984, donde tuve el honor de debutar en la inauguración del evento con un concierto en la Sala Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes.

Según palabras del director general del Consejo de las Artes Plásticas del Ministerio de Cultura, Rubén del Valle, “esta XII Bienal es una fiesta expuesta a la pluralidad de las miradas”.