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Joan Manuel Serrat: “Me siento más cómodo en el idioma que me prohíben”

Foto DA

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KAREN ESTÉVEZ | Santa Cruz de Tenerife

Joan Manuel Serrat celebra sus bodas de oro con la música. Un matrimonio que se formalizó hace 50 años cuando en las ondas de Radio Barcelona sonaron sus primeros temas. Desde entonces han crecido juntos, hasta convertirse en himno y bandera de la música de autor en español. El catalán ya ha comenzado a festejarlo junto a sus seguidores con la gira Antología desordenada, que nació también para presentar su último trabajo discográfico homónimo. A Canarias llegará a final de mes: el 26 de junio estará en Las Palmas de Gran Canaria (Auditorio Alfredo Kraus), el 28 en Tenerife (Auditorio Adán Martín) y el 30 en Lanzarote (Teatro Insular).

-¿Qué tiene preparado para los canarios que vayan a sus conciertos en las Islas?

“Hemos preparado un concierto muy antológico. Espero que se encuentren con las canciones que quieren escuchar y si no, les aseguro que las otras le van a gustar mucho también”.

-Ha vendido casi todas las entradas de los conciertos que celebrará en Latinoamérica en esta gira. ¿Cómo fue el primer encuentro con el público latino?

“El primer encuentro fue por el año 69, y fue realmente un descubrimiento para mí. Yo estoy absolutamente enamorado de América, de la vitalidad de su gente, de su gran energía y sus esperanzas de futuro. Llegué allí en unos años en los que sucedieron muchas cosas. Se generaban muchos sueños entonces, aunque le siguieron otros años tremendamente duros, de represiones. La relación que tengo con ellos es de un amor muy intenso, de un amor que perdura. Me considero un latinoamericano de Barcelona”.

-Su último trabajo discográfico, que también es un libro, consta de 50 canciones que vienen a resumir esos 50 años de convivencia con la música. Las canciones pueden ser un recordatorio de cosas buenas o de momentos malos. ¿Ha sido incómodo editar Antología desordenada?

“Incómodo no, complicado sí. Es difícil elegir 50 canciones de todo mi repertorio que representen estos 50 años de trayectoria. Sin duda alguna, si hoy tuviera que elegirlas de nuevo, seguramente no serían las 50 del disco”.

-Malas compañías es uno de los temas que forman este último trabajo, que canta junto a Les Luthiers. ¿Qué tal la experiencia?

“Traté de que las canciones que hacía junto a otros intérpretes no fueran una reiteración de las originales. Con Les Luthiers hemos tratado de hacer una canción muy a su estilo, incorporando su impronta. Fue lo que hicimos también con los otros 30 colaboradores que han manchado, en el mejor sentido, los temas de este álbum, con su talento y su manera de hacer las cosas”.

-¿Cuán importante ha sido la compañía de otros artistas en su carrera?

“Ha sido fundamental. Vivo en una profunda relación con mis compañeros de trabajo. Uno no aprende de manera espontánea, necesitas de los conocimientos de los que estuvieron antes y del empuje de los que vienen después”.

-Con solo ver las portadas de sus discos uno es consciente del cambio, del paso del tiempo, de la evolución de un artista. Pero, ¿sigue quedando algo del joven Serrat que aparece en la portada de 1967 con una guitarra?

“Por supuesto. Además, tengo muy buena relación con él, seguimos siendo amigos. A ese Serrat lo tengo en el rincón de las cosas queridas. Tengo buenos recuerdos de esa época, que me ayudaban a construir los momentos del presente y del futuro”.

-El castellano y el catalán. Dos idiomas presentes en todos sus discos. ¿Elegir una lengua para interpretar sus letras le sigue trayendo problemas?

“No tengo problemas con ninguna de las dos porque soy bilingüe desde mi origen y mi mestizaje me permite moverme con naturalidad en ambas lenguas y en ambas culturas. Personalmente, me siento más cómodo con aquel idioma en el que me impiden comunicar. Es decir, cuando alguien me prohíbe o me coacciona para que no me exprese en catalán o en castellano, comienzo a sentirme más cómodo en ese idioma, en el que está en condiciones de inferioridad”.